Regulación para las obras huérfanas

Madrid, 28/06/2016. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha terminado de incorporar a la legislación española el mandato europeo en materia de obras huérfanas. 
En el Real Decreto (RD), publicado en el Boletín Oficial del Estado el pasado 11 de junio, se recogen aspectos como los relativos a la determinación de la orfandad de una obra, el procedimiento de búsqueda previo de los titulares o la compensación a estos en caso de que aparezcan que están recogidos.

La regulación para este tipo de publicaciones es fundamental para que los procesos de digitalización en bibliotecas de la Unión, que permitirán un acceso legal el patrimonio cultural europeo, se realicen respetando los derechos de autor.

El texto reglamentario define las obras huérfanas como aquellas cuyos titulares de derechos de propiedad intelectual no están identificados o, de estarlo, no están localizados a pesar de haberse efectuado una previa búsqueda diligente de los mismos. Entre las obras objeto de aplicación del texto se incluyen «obras publicadas en forma de libros, periódicos, revistas y otro material impreso» que figuren en las colecciones de las organizaciones beneficiarias (centros educativos, museos, bibliotecas y hemerotecas accesibles al público, así como de archivos, fonotecas y filmotecas).

Para que una obra pueda considerarse huérfana habrá sido necesario un procedimiento previo de búsqueda «diligente» de su autor. Según artículo 4 del RD, el proceso para identificarlo y localizarlo deberá realizarse en el territorio del Estado miembro donde se publicara por primera vez. Esta tarea corresponde a las entidades que vayan a hacer uso de la obra. Las búsquedas realizadas para dar con el titular de derechos deberán quedar registradas.

Una vez adquiere el carácter de orfandad, las entidades interesadas podrán reproducirlas a efectos de digitalización, puesta a disposición del público, indexación, catalogación, conservación o restauración, así como ponerlas a disposición del público en la forma que se recoge en el artículo 20.2.i) de la Ley de Propiedad Intelectual, siempre que tales actos se lleven a cabo sin ánimo de lucro, para los fines y con las condiciones que se establecen en dicha norma.

Fin de la orfandad

Si llegasen a aparecer, los titulares de derechos podrán reclamar su autoría en cualquier momento a la Subdirección General de Propiedad Intelectual o a la organización beneficiaria. Igualmente deberá darse traslado a la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), quien gestiona la base de datos de obras huérfanas de la Unión, para que cambie en ella el estatuto de la obra.

Una vez reconocidos, los titulares tienen derecho a reclamar una compensación equitativa por el uso que la entidad beneficiaria haya hecho de su obra desde el momento en que adquirió la orfandad. Para fijar la cuantía se tendrá en cuenta el uso efectivo realizado de la obra, la naturaleza no comercial de la utilización realizada en beneficio del interés general y el posible perjuicio causado a los titulares de derechos.

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