La Semeya, un ejemplo de cómo trabajar respetando la cultura

La Semeya, un ejemplo de cómo trabajar respetando la cultura

Madrid, 21/02/2019. La copistería La Semeya, de Asturias, acaba de obtener la licencia de derechos de autor que le permite desarrollar su actividad empresarial respetando la cultura. Según sus propietarios, contar con esta autorización es un «salto de calidad en el servicio».

Una de las primeras gestiones al abrir este establecimiento, según explica Antonio Martínez, uno de los propietarios, fue adquirir esta autorización: «Hace poco que hemos abierto y ahora que estamos asentados decidimos contar con esta licencia como negocio comprometido con la cultura y respetuoso con los derechos de autores y editores». 

Y es que, tanto Martínez como su compañero Marino Córdoba, lo tienen muy claro al afirmar que «hay que respetar el trabajo de los demás» y estar informado «bajo qué condiciones está permitida su utilización, y más si vas a sacar un provecho económico de ese trabajo». 

En este sentido, la licencia de CEDRO les permite reproducir legalmente fragmentos de obras protegidas por derecho de autor del repertorio de la Entidad.

Beneficios de la licencia de derechos de autor

Martínez explica, además, que este permiso les facilita el trabajo y les abre el abanico a gestiones que antes no podían realizar con la seguridad legal adecuada: «Pasamos de no poder realizar algunos trabajos que demanda la clientela a poder realizarlos al contar con esta licencia». Ahora, tras adquirir esta autorización, ya pueden responder a las diferentes solicitudes de sus clientes: «El poder decir sí, esto te lo puedo hacer porque contamos con licencia para ello es un salto de calidad en el servicio que damos».

Apoyar la cultura, crear empleo

En definitiva, y según explican Martínez y Córdoba, además de cumplir con la ley, La Semeya espera aportar su «granito de arena» al sector de la cultura: «Al igual que pagamos impuestos para tener una educación y una sanidad públicas, vemos normal contar con una licencia para poder beneficiarnos del trabajo de terceros y que repercuta en la producción cultural, una industria importante y que crea empleo».


© de la fotografía: La Semeya.