Por Magdalena Vinent, directora general de CEDRO
La piratería genera pérdidas de ingresos y destrucción de empleo a las industrias culturales. Este ha sido uno de los principales mensajes que todos los agentes que operamos en este sector venimos transmitiendo en los últimos años.
Los datos que arroja un
estudio promovido por la Cámara de Comercio Internacional, y que se ha presentado hoy en Madrid, pone encima de la mesa —una vez más— la necesidad de tomarse en serio la protección de los derechos de propiedad intelectual, fuera y dentro de la Red.
Nos estamos jugando la viabilidad de un importante motor para el desarrollo económico, cultural y científico.
Las cifras de este estudio nos sirven para dimensionar esta realidad. En este asunto hay que tener en cuenta dos vectores: lo que las industrias culturales aportan al desarrollo económico y el impacto que la piratería tiene sobre ellas.
Por ejemplo, en la Unión Europea, en el 2008, las industrias creativas aportaron el 6,9 % al PIB y dieron trabajo al 6,5 % de la población activa. En cuanto a la piratería, y solo en algunos sectores como el de la música o el cine, originó 9.900 millones de euros de pérdidas para el comercio minorista (de ellos, 1.700 en España) y supuso la destrucción de 186.400 puestos de trabajo.
En unos meses tendremos datos de cuál es el estado de la piratería digital en el sector del libro en España. Puede que los resultados sorprendan a algunos, pero en CEDRO llevamos varios años luchando contra la piratería de libros en la red y sabemos de la necesidad de adoptar medidas eficaces contra esta lacra que solo beneficia a algunos y nos perjudica a todos.